Samskara

Samskara

La importancia de los samskaras

Según varias escuelas de la filosofía india, cada acción, intención o preparación de un individuo deja un samskara (impresión, impacto, huella) en la estructura más profunda de la mente de la persona[2]. Estas impresiones esperan entonces una fructificación volitiva en el futuro de ese individuo, en forma de expectativas ocultas, circunstancias o un sentido subconsciente de autoestima. Estos Samskaras se manifiestan como tendencias, impulsos kármicos, impresiones subliminales, potencias habituales o disposiciones innatas[2][3] En los antiguos textos indios, la teoría del Samskara explica cómo y por qué los seres humanos recuerdan cosas, y el efecto que los recuerdos tienen en el sufrimiento, la felicidad y la satisfacción de las personas[2][4].

Samskara, o Sankhara, es un concepto importante en las principales escuelas de la filosofía hindú, así como en el budismo y el jainismo[7]. Las escuelas de la filosofía india difieren en los mecanismos específicos sobre cómo opera samskara en el nivel subconsciente. Por ejemplo, el budismo considera que el samskara es un “continuo causal” y es coherente con su premisa de que “no hay un yo, ni un alma”, mientras que las tradiciones védicas dentro del hinduismo consideran que el samskara es una “propiedad relacional” (una impresión, marca, impulso, tendencia o una forma de energía potencial psicológica interior) que descansa dentro del “yo, alma” de cada persona[7] En las escuelas de yoga, vedanta y nyaya del hinduismo, el samskara constituye un campo afectivo y motivacional que contribuye a la estructura de valores dentro de la persona. Respaldan, inconsciente o conscientemente, los impulsos internos básicos que impulsan al ser humano en la acción futura, las premisas futuras, los pensamientos futuros o los juicios futuros[7][8].

Meditación samskara

Según varias escuelas de la filosofía india, cada acción, intención o preparación de un individuo deja un samskara (impresión, impacto, huella) en la estructura más profunda de la mente de la persona[2]. Estas impresiones esperan entonces una fructificación volitiva en el futuro de ese individuo, en forma de expectativas ocultas, circunstancias o un sentido subconsciente de autoestima. Estos Samskaras se manifiestan como tendencias, impulsos kármicos, impresiones subliminales, potencias habituales o disposiciones innatas[2][3] En los antiguos textos indios, la teoría del Samskara explica cómo y por qué los seres humanos recuerdan cosas, y el efecto que los recuerdos tienen en el sufrimiento, la felicidad y la satisfacción de las personas[2][4].

Samskara, o Sankhara, es un concepto importante en las principales escuelas de la filosofía hindú, así como en el budismo y el jainismo[7]. Las escuelas de la filosofía india difieren en los mecanismos específicos sobre cómo opera samskara en el nivel subconsciente. Por ejemplo, el budismo considera que el samskara es un “continuo causal” y es coherente con su premisa de que “no hay un yo, ni un alma”, mientras que las tradiciones védicas dentro del hinduismo consideran que el samskara es una “propiedad relacional” (una impresión, marca, impulso, tendencia o una forma de energía potencial psicológica interior) que descansa dentro del “yo, alma” de cada persona[7] En las escuelas de yoga, vedanta y nyaya del hinduismo, el samskara constituye un campo afectivo y motivacional que contribuye a la estructura de valores dentro de la persona. Respaldan, inconsciente o conscientemente, los impulsos internos básicos que impulsan al ser humano en la acción futura, las premisas futuras, los pensamientos futuros o los juicios futuros[7][8].

Wikipedia

Como profesor de yoga, veo varios arquetipos en mi clase, pero ninguno tan inquietante como el estudiante impulsado e inconsciente que, con los ojos vidriosos, va al extremo o intenta la variación más avanzada de cada postura. Completamente disociado, se esfuerza cada vez más, incapaz de aceptar correcciones o ajustes. Hasta que no estresa su cuerpo hasta el punto de lesionarse o agota su sistema nervioso, no se da cuenta del daño potencial de este ciclo. Mientras tanto, el néctar de la conciencia está fuera de su alcance: Retroceder y habitar su práctica de una manera más relajada podría traer mayores sensaciones, conciencia y crecimiento.

Como psicólogo, soy consciente de que el comportamiento repetitivo que los estudiantes muestran durante la clase de yoga se originó mucho antes de que pisaran la esterilla; el aula es simplemente el escenario en el que podemos ser testigos de nuestros hábitos profundamente arraigados en todo su esplendor. Según la filosofía yóguica, nacemos con una herencia kármica de patrones mentales y emocionales -conocidos como samskaras- a través de los cuales circulamos una y otra vez durante nuestras vidas.

El budismo de samskara

Samskara es un proyecto artístico en curso inspirado en la increíble obra de arte digital de Android Jones y creado en colaboración con el estudio de producción 360ART. Se basa en antiguos relatos védicos y mantras sánscritos. “Los samskara son las impresiones y experiencias más profundas de la vida humana, que permanecen en la conciencia de todos los seres vivos.

Todas nuestras acciones y pensamientos están movidos por estas impresiones, tanto negativas como positivas. Todo ser humano se mueve naturalmente hacia la perfección y esta capacidad es absolutamente el reflejo de la conciencia humana pura. La mente no es más que el hardware de la conciencia. La película “Samskara” es un viaje a través de la conciencia, más allá de la mente, y su objetivo es descubrir el yo interior a través de los medios visuales y sonoros”. – George Aistov, productor.

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