Posición cuclillas

Posición cuclillas

Cómo hacer una sentadilla en reposo

Las frases que comienzan con la frase “Un gurú me dijo una vez…” son, en la mayoría de los casos, una invitación a rodar los ojos. Pero hace poco, mientras descansaba en malasana, o sentadilla profunda, en una clase de yoga del este de Londres, me llamó la atención la segunda mitad de la frase del instructor: “Un gurú me dijo una vez que el problema de Occidente es que no se pone en cuclillas”.

Esto es sencillamente cierto. En gran parte del mundo desarrollado, descansar es sinónimo de sentarse. Nos sentamos en sillas de escritorio, comemos en sillas de comedor, nos desplazamos sentados en coches o trenes, y luego llegamos a casa para ver Netflix desde cómodos sofás. Con breves descansos para caminar de una silla a otra, o breves intervalos para hacer un ejercicio frenético, nos pasamos el día principalmente sentados. Esta devoción por colocar nuestros traseros en las sillas nos convierte en un caso atípico, tanto a nivel mundial como histórico. En el último medio siglo, los epidemiólogos se han visto obligados a cambiar su forma de estudiar los patrones de movimiento. En los tiempos modernos, la cantidad de tiempo que pasamos sentados es un problema independiente de la cantidad de ejercicio que hacemos.

Beneficios para la salud de la posición en cuclillas

La posición en cuclillas es una postura versátil en la que el peso del cuerpo recae sobre los pies, pero las rodillas y las caderas están dobladas. Por el contrario, sentarse implica llevar el peso del cuerpo, al menos en parte, sobre las nalgas contra el suelo o un objeto horizontal. El ángulo entre las piernas cuando se está en cuclillas puede variar desde cero hasta ampliamente extendido, si la flexibilidad lo permite. Otra variable puede ser el grado de inclinación hacia delante de la parte superior del cuerpo desde las caderas. La postura en cuclillas puede ser total o parcial.

Normalmente se considera que agacharse es sinónimo de ponerse en cuclillas. Es habitual ponerse en cuclillas con una pierna y arrodillarse con la otra[1] Uno o ambos talones pueden estar levantados al ponerse en cuclillas. Los niños pequeños suelen ponerse en cuclillas de forma instintiva. Entre los adultos chinos, del sudeste asiático y de Europa del Este, ponerse en cuclillas suele sustituir a estar sentado o de pie[2].

Ponerse en cuclillas en el suelo como postura de descansoLa postura de cuclillas completa consiste en apoyar el peso sobre los pies con las nalgas apoyadas en la parte posterior de las pantorrillas. Puede utilizarse como postura para descansar o trabajar a ras de suelo, especialmente cuando el suelo está demasiado sucio o húmedo para sentarse o arrodillarse[1].

Beneficios de la posición de cuclillas

El estudio se llevó a cabo en 200 embarazadas normales que se clasificaron aleatoriamente en 2 grupos de 100 casos cada uno. El grupo de control estaba formado por madres en posición supina durante todo el trabajo de parto y el parto (46 primigrávidas y 54 multigrávidas). El grupo en cuclillas estaba formado por casos que se mantuvieron en posición ambulatoria durante la primera fase y a los que se les pidió que se pusieran en cuclillas en cunas de parto ordinarias durante la segunda fase del parto. La tercera fase del parto se realizó en posición supina. El grupo en cuclillas estaba formado por 42 primigrávidas y 58 multigrávidas. Hubo una diferencia media (acortamiento) de 3 horas en las primigrávidas y de 2 horas en las multíparas en la duración de la primera fase del parto entre los grupos de cuclillas y de control. En la duración de la segunda fase del parto, las diferencias medias en las primigrávidas y las multíparas de los grupos de cuclillas y de control fueron de 20 y 13,5 minutos respectivamente. En el grupo de acuclillamiento hubo 79 partos vaginales normales, 16 partos con fórceps y 5 cesáreas, mientras que en el grupo de control hubo 80, 18 y 2 casos respectivamente. Aunque las complicaciones fetales fueron comparables en ambos grupos, la incidencia de lesiones maternas se observó en 14 casos en el grupo de control y en 38 casos en el grupo de cuclillas. Se llegó a la conclusión de que, sin sillas de parto adecuadas que puedan ofrecer un buen apoyo perineal, es preferible la posición supina habitual.

Dificultad para levantarse desde la posición de cuclillas

Vincent Ho no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.

La preocupación de Pauline Hanson por que la Agencia Tributaria australiana instale aseos en cuclillas para atender a su plantilla, cada vez más diversa, ha suscitado un debate sobre la mejor forma de ir al baño: sentado o en cuclillas.

El inodoro con cisterna fue inventado a finales del siglo XVI por Sir John Harington. Pero no fue hasta el siglo XIX cuando los inodoros con asiento se hicieron de uso masivo. La mayor parte del mundo occidental sigue sentándose para defecar, mientras que en el mundo en desarrollo se prefiere la postura en cuclillas.

El proceso de defecación es mucho más complicado de lo que se puede imaginar. En primer lugar, el recto se contrae al llenarse de heces. Esto hace que el músculo liso del canal anal se relaje.

El músculo puborrectal, que rodea el recto como un cabestrillo, normalmente tira del recto hacia delante para crear un ángulo cerrado (conocido como ángulo anorrectal). Durante la defecación, el músculo puborrectal se relaja y el ángulo anorrectal se ensancha.

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