Chacras en yoga

Chacras en yoga

lapislázuli

Los yoguis tántricos comprendieron que para experimentar una vida diferente -una que se sienta más estable, más sublime y más conectada con los demás- tenemos que efectuar un cambio desde el interior. Y una de las formas clave de alterar la realidad interior es trabajar con los chakras, los 7 centros energéticos del cuerpo.

Chakra significa literalmente “rueda giratoria”. Según la visión yóguica, los 7 chakras del cuerpo son una convergencia de energía, pensamientos/sentimientos y el cuerpo físico. Nuestra conciencia (mente) se proyecta a través de estas ruedas, y esto determina en gran medida cómo experimentamos la realidad, desde nuestras reacciones emocionales, nuestros deseos o aversiones, nuestro nivel de confianza o miedo, incluso la manifestación de síntomas físicos.

El primero de los 7 chakras, el chakra raíz, tiene su centro en el suelo pélvico. Es nuestra raíz del grifo y nuestra conexión con la Tierra. Nos mantiene enraizados en la realidad encarnada, físicamente fuertes y seguros. Contiene nuestros impulsos instintivos en torno a la comida, el sueño, el sexo y la supervivencia. También es el reino de nuestras evasiones y miedos. Lo más importante es que el muladhara contiene nuestro potencial latente más poderoso (Kundalini Shakti). A través del yoga y la meditación, comenzamos a dar vida al poder dormido que se encuentra en nuestra raíz. Las asanas como las posturas del Guerrero, los abridores de cadera, la postura de la silla, las embestidas profundas y las sentadillas ayudan a llevar nuestra conciencia a este centro.

muladhara

¿No sería bonito que nuestros problemas se quedaran atrás con nuestros zapatos cuando entramos en el estudio de yoga? Con demasiada frecuencia, llegamos a la esterilla sintiéndonos abrumados por las preocupaciones o bloqueados por un conflicto en la relación. La buena noticia: La clase adecuada puede dejarnos sintiéndonos más despejados, más ligeros y renovados. ¿Afirmar el poder antiestrés de un buen entrenamiento? Claro, pero los antiguos yoguis -y muchos profesores de hoy- también se lo atribuirían a la forma única en que las posturas de yoga y el trabajo respiratorio mueven el prana (fuerza vital) bloqueado a través del cuerpo sutil mediante siete vórtices de energía conocidos como chakras.

Chakra significa literalmente “rueda giratoria”. Se cree que los chakras son discos giratorios de energía que deben permanecer “abiertos” y alineados para un óptimo bienestar emocional y físico. Si la energía se bloquea en uno de los chakras, se produce un desequilibrio físico, mental o emocional. Por ejemplo, se pueden sentir síntomas como ansiedad, letargo o mala digestión. Una práctica de asanas bien afinada puede liberar la energía y estimular un chakra desequilibrado, allanando el camino para ese maravilloso cambio interno por el que se conoce el yoga. Con un poco de entrenamiento, puedes aprovechar los chakras como una forma potente de aprovechar y cambiar tu energía en la dirección que quieras.

amatista

Los chakras (/ˈtʃʌk.rəz, ˈtʃæk-/ CHUK-rəz, CHAK-;[2] sánscrito: चक्र, romanizado: cakra, lit.  ’rueda, círculo’; Pali: cakka) son varios puntos focales utilizados en una variedad de prácticas de meditación antiguas, denominadas colectivamente como Tantra, o las tradiciones esotéricas o internas del hinduismo[3][4][5].

La idea del chakra se encuentra en las primeras tradiciones del hinduismo[6]. Las creencias difieren entre las religiones indias, ya que muchos textos budistas mencionan sistemáticamente cinco chakras, mientras que las fuentes hindúes ofrecen seis o siete. [Los primeros textos sánscritos hablan de ellos como visualizaciones meditativas que combinan flores y mantras y como entidades físicas en el cuerpo[7]. Dentro del kundalini yoga, las técnicas de ejercicios de respiración, visualizaciones, mudras, bandhas, kriyas y mantras se centran en la manipulación del flujo de energía sutil a través de los chakras[6][8].

El sistema de chakras occidental moderno surgió de múltiples fuentes, comenzando en la década de 1880, seguido por el libro de Sir John Woodroffe de 1919 The Serpent Power, y el libro de Charles W. Leadbeater de 1927 The Chakras, que introdujo los siete colores del arco iris para los chakras. Posteriormente se añadieron atributos psicológicos y de otro tipo, así como una amplia gama de supuestas correspondencias con otros sistemas como la alquimia, la astrología, las piedras preciosas, la homeopatía, la Cábala y el Tarot.

chakra del corazón

Cuando empecé a practicar yoga hace 15 años, no sabía mucho sobre los 7 chakras, ni me interesaba aprender nada sobre ellos. Pensaba que el tema era demasiado oscuro e irrelevante para la vida moderna.

Sin embargo, cuando estudié para convertirme en profesor de yoga poco después, aprendí sobre el cuerpo sutil y sus diversos sistemas energéticos, que incluyen los chakras, o “ruedas giratorias de energía”. Enseguida me di cuenta de que los chakras eran bastante accesibles y aplicables a todos los aspectos de la vida contemporánea. Y desde entonces me ha fascinado su perpetua influencia sobre la mente, el cuerpo y el espíritu.

Desde hace casi una década, he entretejido las enseñanzas sobre los chakras en miles de clases de yoga y meditaciones. He utilizado antiguas escrituras yóguicas e interpretaciones modernas de los chakras para iluminar cómo estos siete almacenes de poder afectan a todos los aspectos de la naturaleza humana. Y he sido testigo de cómo estudiantes de todos los orígenes experimentan los efectos duraderos de

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