Lo que querías saber sobre yoga para el estrés

Lo que querías saber sobre yoga para el estrés

El yoga es una práctica milenaria originaria de la India que nos ayuda a conectar nuestro cuerpo con nuestra mente y nuestro espíritu. Su práctica no es la única terapia indicada para el estrés, pero sí que es la más natural.

Qué es el estrés 

El estrés es un estado de tensión física y emocional que se origina ante un estímulo. Es un estado de defensa de nuestro organismo, necesario para ayudarnos a reaccionar y adaptarnos a distintas situaciones. 

Sin embargo, cuando es excesivo, no se puede controlar, o permanece después de haber superado el momento que lo originó, puede producir ansiedad, desgaste mental u otros problemas emocionales, físicos o mentales. 

El sufrimiento de estrés nos puede llevar a padecer trastornos psicosomáticos, que son enfermedades fisiológicas originadas por causas emocionales. Entre ellos, dolores de cabeza, insomnio, problemas cardíacos..

Aunque no se puede evitar tener estrés, sí que se puede aprender a controlarlo, gestionar su efecto y reducir sus consecuencias negativas mediante la práctica de yoga para el estrés.

Lo que querías saber sobre yoga para el estrés

Por qué practicar yoga para el estrés

Dentro de la gran variedad de estilos de yoga que existen, debemos buscar aquel que se ajuste a nuestras preferencias y necesidades. Para controlar el estrés es muy recomendable el hatha yoga, ya que es un estilo muy común, caracterizado por movimientos lentos y fáciles, ideal para principiantes.

La clave para el manejo del estrés es concentrarse en una única cosa a la vez, concretamente en la tarea que realizas en ese momento.

Con la práctica de yoga para el estrés aprendemos a escuchar a nuestro cuerpo y sus necesidades, siendo conscientes tanto de nuestras limitaciones como de nuestras capacidades. Esta forma de ver la vida es beneficiosa para controlar las situaciones que alteran nuestros nervios y aprender a controlar el estrés que nos producen.

Otro motivo que nos puede causar estrés es la acumulación de emociones negativas en nuestro interior, derivado sobre todo de nuestra incapacidad para exteriorizarlas. El yoga te enseña a canalizar estas emociones y liberar la energía emocional de manera positiva.

Fundamentos del yoga para el estrés

Si trabajamos los tres pilares básicos del yoga, es decir, la respiración, las posturas corporales y la meditación realizaremos una transformación en nuestra vida y podremos prevenir la aparición de estrés.

Respiración para el estrés

Trabajar la respiración de una forma profunda y consciente te ayuda a aquietar la mente y controlar el cuerpo. 

Esto hace que aumente el flujo de sangre y la oxigenación de todo nuestro cuerpo, favoreciendo un estado de relajación que es necesario para la disminución de nuestro nivel de estrés. La oxigenación de las células se incrementa con la práctica de la respiración conocida como abdominal o diafragmática, que inicia con la inspiración en el abdomen, continúa en la zona intercostal y finaliza en la clavícula; realizando el recorrido a la inversa en la espiración. Trabajar la conexión con nuestra respiración normaliza la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Con la práctica constante aprendemos a tomar consciencia de esta respiración y aprovechar sus beneficios relajantes.

Lo que querías saber sobre yoga para el estrés

Meditación para el estrés

La meditación te ayuda a tomar conciencia del momento presente sin juzgarlo, dejando fluir tus emociones y aprendiendo a aceptar aquellas que son negativas y eliminando los pensamientos que pueden resultar confusos y alterar nuestro estado mental. Para aprovechar estos beneficios y abrir nuestra mente debemos incluirla de forma progresiva en nuestra rutina.

Como decíamos al inicio del artículo, el yoga nos ayuda a conectar el cuerpo con la mente. Alcanzar el equilibrio físico y psicológico es fundamental para tolerar mejor el estrés y conseguir una sensación de bienestar.

La concentración en yoga para el estrés

Las posturas corporales o asanas, son movimientos que ayudan a mejorar tanto la fuerza como la flexibilidad. Existen asanas sencillas de realizar, muy simples, y otras más complicadas, que requieren más equilibrio y dependen de nuestros límites físicos para poderlas realizar. 

Centrarse en las posturas corporales que hay que realizar para practicar yoga para el estrés, te obliga a enfocar la mente en las asanas, olvidando tus problemas cotidianos y pensamientos negativos, y, por tanto, ayuda a la relajación.

Efectos positivos del yoga para el estrés

Practicar yoga produce muchos efectos positivos en nuestra mente y nuestro organismo, que repercuten de forma directa en los problemas emocionales derivados del estrés o la ansiedad, haciendo que éstos se reduzcan y aliviando sus síntomas.

Algunos de dichos efectos son:

  • Favorece la regulación del peso corporal, ayudando a controlar las conductas compulsivas y los trastornos relacionados con la alimentación, además de equilibrar los procesos digestivos.
  • Mejora la oxigenación cerebral.
  • Ayuda a mejorar la calidad del sueño.
  • Perfecciona habilidades como la motricidad, el equilibrio, los procesos de atención y de concentración, la socialización y el rendimiento intelectual y laboral.

Lo que querías saber sobre yoga para el estrés

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